martes, 21 de noviembre de 2006

Buscándote.-

En cierta forma, a modo de celebración del alma, este poema fue escrito hace un par de días. Pensando y reflexionando han surgido estas palabras, en medio de alegrías recordadas y sonrisas imborrables.-






Buscándote
Sin siquiera saberlo,
ni tan sólo poder imaginarlo,
estabas tan cerca de mí...
y yo buscándote.

Buscándote aun desconociendo tu rostro,
intentando encontrar tu mirada
en un mar de pupilas,
tus manos
en un océano de cuerpos
dóciles y fríos.

Simplemente creyendo hallarte
me equivocaba.

Retomaba el camino
una y otra vez.
Creía oir tu voz,
te imaginaba en un espacio incierto,
creía vislumbrarte
bajo la luz de la luna.

Y ahora estás ahí,
refrescándome el alma,
demostrándome que la búsqueda
ha finalizado,
que ya estás aquí.
Y sin saberlo
siempre lo has estado.


(Ana Stelmack)

miércoles, 15 de noviembre de 2006

Dos almas, pero sólo una.


Una pareja viajaba tranquilamente en ómnibus. El viaje era ya por ambos conocido. Las mismas casas se visualizaban a través de las ventanillas, la misma calle y la misma avenida de siempre. La avenida llena de locales comerciales, vendedores ambulantes, gente por doquier. Era un día como cualquier otro. Nada indicaba que algo pudiera modificarse.-

Llega la hora de descender, ambos proceden a hacerlo. Él le cede paso a ella y permite que sea quien descienda primero. Decisión de la que pronto se arrepiente. Cuando ella está descendiendo, en una de las tantas calles que intersectan a esa avenida, un jóven pasa corriendo. La mira con detenimiento mientras sigue su camino. Retrocede en busca de la muchacha. Amenazándola con una pistola de grueso calibre la toma fuertemente de su brazo y la retiene, llevando a que su novio intente defenderla de la confusa situación. Todo es en vano, entre llantos y gritos de ella, el jóven comienza a alejarse del lugar, solo, liberándola, al ver que la policía viene en su búsqueda.-

Inmediatamente, ella abraza con fuerza a su novio, se acurruca en su pecho, largándose a llorar. Él, conteniéndola con sus brazos, comienza a avanzar en el camino que debrían realizar anteriormente. Caminan unos pasos, cada vez con más soltura y menos lágrimas. Creyendo que todo está volviendo a la normalidad, sin sospechar (ni querer hacerlo) qué les deparará ahora el destino.-

Fuertes pisadas se oyen tras el trayecto que realiza la pareja. Ambos se dan vuelta, con un sinnúmero de repentinas interrogantes, con imágenes de lo sucedido hace unos instantes. El mismo individuo, con su arma, emite un grito. Un grito lleno de rabia, de dolor incomprensible, de venganza sin justificar. Se detiene. Mira a la pareja fijamente. Los apunta con su arma, dispara. En menos de un minuto sucedió todo. Ella es quien recibe los disparos, uno en su pierna, otro en su pecho. Su novio intenta sostenerla mientras no puede evitar que ella caiga. La muchacha sólo tiende a mirar a su novio, sin poder emitir palabras, sólo derramando alguna lágrima que forzosamente intenta brotar de sus ojos. Dentro de su mente miles de imágenes pasan una y otra vez, recuerdos de todos los tiempos.-

El individuo es atrapado por sus espaldas y llevado a ser encerrado, como debió ser desde el comienzo. La muchacha sigue allí, en el piso, junto a su novio. Éste arrodillado ante ella, pidiendole (entre llantos ahogados por sus propias lágrimas) que resista, como si eso bastara para retener su cuerpo con vida un instante más, en esta irremediable e injusta existencia. De ahora en más, ya todo será en vano. La vida se va agotando, sólo una de esas dos tristes almas seguirá aquí en la tierra, aunque en su interior logre mantener a otra con vida.-


(Ana Stelmack)

sábado, 11 de noviembre de 2006

Descansando.-

Afortunadamente el calor ha vuelto a invadir esta ciudad, no es excesivo, pero es muy agradable. Sobre todo cuando luego de mediodía los rayos de sol atraviesan las blancas cortinas de “voile” de mi casa. La mañana me despertó con unas sorpresivas y naturales ganas de cantar... son de esos cantos que a una le brotan desde dentro de su ser, que se tornan inevitables. Preparo mi desayuno y tarareo alguna canción que me viene a la mente. Luego, me siento frente a mi computadora y no puedo evadir mis deseos de encender la radio y cantar junto a los diversos temas que en ella transmiten. Estoy alegre, estoy contenta. Siento una tranquilidad y una sensación de descanso como hace mucho tiempo que no lo sentía.-

Se me ha dado por mirar a través de la ventana de mi dormitorio. Veo a los niños jugar a la pelota, tan divertidos y tan posesionados en su actividad lúdica. Las señoras sentadas en los muros, bajo la sombra de los árboles, hablando de quién sabe cuánta cosa. Muchachos en bicicleta de aquí para allá. Traslado mi mirada un poco más hacia el este y veo la calle tan transitada como de costumbre. Qué ganas de bajar y sentarme bajo la sombra de algún árbol a tomar mate y disfrutar de la lectura de un buen libro o, por qué no, a releer algún viejo –y no tanto- libro de Benedetti.-

Desde el martes hasta ayer (viernes) me quedé en la casa de Noe (la melli), una de mis grandes amigas. Disfrutamos tanto de estos días previos a los próximos exámenes... Aprovechamos para descansar, para charlar de todo un poco, nos divertimos un montón, conversamos con toda su familia, nos deleitamos con las delicias que prepara su mamá. Y ayer nos levantamos a las tres y media de la tarde. Aunque, en realidad, nos despertamos a las diez de la mañana pero luego nos quedamos viendo películas. ¿Cuánto hace que no disfrutaba de una buena película en compañía de buenos amigos? Bastante, definitivamente. Entre las tantas que vimos, está “El fantasma de papá”. ¡Con Bill Cosby como actor principal! Hace gran cantidad de tiempo que no veía una de sus películas o de sus series. Qué disfrutables han sido estos días.-

Qué linda sensación de paz y de tranquilidad me invade últimamente, ni siquiera voy a pensar en la idea de evadirla. Voy a seguir tarareando alguna canción y disfrutando de estos días primaverales que me regala la vida. Y así me voy, escuchando “Mal acostumado” del grupo Araketu (aunque no es de mis estilos predilectos), conteniéndome las ganas de bailarla...




“Mal acostumado
Você me deixou
Mal acostumado
Com o seu amor

Então volta
Traz de volta o meu sorriso
Sem você não
posso ser feliz”

martes, 7 de noviembre de 2006

Práctica docente ¡aprobada!


Ayer tuvo lugar el tan ansiado examen de práctica docente. ¡¡APROBÉ!!
Creo que la alegría me desbordaba en el momento (y posteriormente también, pues aún no puedo creerlo).-
Comencé la jornada con mucho nerviosismo. Había llevado a la escuela un montón de grandes láminas de Montevideo colonial (que me costó muchísimo poder encontrar), serían parte de una de mis actividades: Ciencias Sociales. Conté con el apoyo de mi maestro adscriptor y de mi amiga y compañera de práctica, la melli (Noel). Decidí innovar la modalidad de la clase trasladando a mis alumnos a la biblioteca, en donde se desarrollaron mis actividades hasta la hora del recreo.-
Anteriormente tuve la oportunidad de hablar con ellos y explicarles cómo sería el día para todos (incluyéndome), la importancia y el valor que tenía para mí. Se portaron espléndidamente, todos participaron en clase y aportaron muchos datos riquísimos, pudieron reflexionar sobre hechos o elementos de la época colonial, aunque no tanto como lo hubiera deseado. Pero quedé enormemente conforme con las actividades y con mis alumnos, tan chiquitos, inquietos e inteligentes. A veces hacían algún aporte que me causaba gracia y si no fuera porque un tribunal de evaluación se encontraba ante mí hubiera largado una gran risa (y no sólo la sonrisa que llegué a demostrar en ese momento).-
Finalmente, pasé a la instancia oral, donde el tribunal comenzaba a hacerme preguntas acerca de las clases que di ayer y, sobre todo, aspectos didácticos en general. Tras un pequeño rato de reflexión, autoevaluaciones, comentarios acerca de los niños y del tema tratado, debí esperar fuera de la Dirección (que es donde se realizaba esa instancia)... Repentinamente se abrió la puerta, miro, veo a mi maestro adscriptor acercándose hacia mí con una sonrisa y con mi carpeta de práctica en mano: "¡Muy bien!" exclamó. Y tras él, se acerca la Directora mirándome bajo sus anteojos y con una sonrisa en sus labios... "aprobaste, muy bien". Recibí felicitaciones de ambos, una alegría inmensa. Es inexplicable. Con haber aprobado la práctica docente ya siento que estoy recibida, aunque sé que aún me quedan algunos escalones en este trayecto de mi carrera. Pero lo fundamental ya está cumplido. Ya me siento maestra, y eso es lo importante.-

Estoy muy orgullosa de haber llegado hasta aquí, y esto es para demostrar que todo se puede en la vida. Sólo es cuestión de quererlo con tods sus fuerzas y con lo más profundo del alma. Todo lo que amamos es posible de realizar. Agradezco enormemente a todos aquellos que me han apoyado hasta el día de hoy, a quienes confiaron siempre en mí, a aquellos que nunca dudaron de que yo podría llegar hasta este paso del camino, a todos quienes comprendieron el esfuerzo que debí pasar y me tendieron su mano brindándome el apoyo necesario... Simplemente, ¡gracias!

Y acá estoy. Soy una futura maestra. A un paso de recibirme. Qué alegría inexplicable, qué ganas de suspirar profundamente, ponerme la túnica y pararme ante mi grupo de clase y sentirme maestra por completo.-

Adoro mi vocación.-

domingo, 5 de noviembre de 2006

Mañana: examen final.


Finalmente llegó el día tan ansiado, tan esperado, tan... simplemente, llegó el día del examen final en la escuela. Tengo el examen de práctica docente.-
He tenido que andar en mil vueltas, de aquí para allá, de allá para aquí, buscando materiales acerca del tema que voy a dar: Montevideo Colonial. Pero no es sólo eso lo que debo dar mañana, también será algo de Ciencias Naturales: suelos, Lengua y Matemática.-
Espero que me vaya bien... es uno de los exámenes más importantes en mi carrera. Yo diría que es EL examen. En fin, procurando que los nervios no me invadan en el día de mañana, que la tranquilidad reine sobre mi persona (mmh... bueno, a pesar de que suene imposible, claro), veremos qué es lo que sucede. Pero seguro que cuando tenga noticias vengo a contar cómo me fue.-

Deseenme mucha "mèrde".-

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